Desde el Colegio de Veterinarios de Sevilla compartimos con vosotros la última campaña desarrollada sobre los peligros de la oruga procesionaria, una herramienta útil para el profesional Veterinario a la hora de contribuir a la concienciación en materia de Salud Animal, Salud Pública y Medioambiental.

Durante el invierno, estas orugas o larvas permanecen en los bolsones que penden de los árboles, de forma que es frecuente observar en las copas de los pinos estos característicos nidos blancos.

Debido a que las temperaturas son cada vez más suaves, la bajada de la oruga procesionaria de las copas de los pinos, que solía ocurrir en los meses de abril a mayo, se está adelantando a los meses de febrero o marzo, por lo que seguramente ya hayas podido ver largas hileras de estas orugas buscando un lugar donde enterrarse y comenzar su metamorfosis, tanto en los pinares como en los parques y otros lugares donde las personas paseamos con perros y niños. 

¿Cuáles son los peligros de la oruga procesionaria?

La oruga procesionaria es una plaga forestal y también un problema de Salud Pública por sus efectos en animales domésticos y en niños, pudiendo llegar a ser mortal. Su impacto en la salud animal, humana y en el medio ambiente requiere de acciones con enfoque “One Health”, a través de la colaboración multidisciplinar, para garantizar una única salud global, ya que están interconectadas.

En cuanto a Salud Animal, en el caso de que tu perro haya estado en contacto con una oruga procesionaria se debe buscar atención veterinaria inmediata. En la siguiente infografía os lo contamos cuáles son los síntomas más frecuentes en animales:

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Saber identificar estos síntomas en animales de compañía, saber qué hacer con nuestra mascota hasta que llegamos al Veterinario y educar en la importancia de la prevención es un aspecto clave para evitar posibles accidentes.

Te animamos a compartir esta información para que llegue al mayor número de interesados.